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¿Sabes de dónde viene tu pescado?
Abr 09, 2019 Marie Lödige Por Marie Lödige Mis artículos

¿Sabes de dónde viene tu pescado?

La trazabilidad es un término recurrente cuando se trata de la seguridad de los peces y la sostenibilidad de la pesca. Pero, ¿qué significa exactamente?

La trazabilidad describe la capacidad de rastrear la historia de un producto alimentario a través de su producción y ciclo de vida completo. Este sistema de trazabilidad es básicamente un registro histórico de dónde ha estado el producto, quién ha estado en contacto con él y todas las etapas del proceso por las que ha pasado. Registra toda la cadena de producción. Un ejemplo de un sistema de trazabilidad en evolución es el mercado de pescado.

¿QUÉ INFORMACIÓN SE REGISTRA?

Actualmente existen múltiples pautas y principios para la trazabilidad cuando se trata de peces. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) tiene una lista de puntos basada en estudios de casos extensos, que las pesquerías deben cumplir. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), junto con otros socios de la industria, ofrece propuestas para la trazabilidad de los peces capturados en la naturaleza.

WWF estableció seis principios que deberían ser la base de un marco de trazabilidad. Son un poco teóricos, pero pueden ser una guía para muchas empresas y pesquerías. Estos seis principios son:1

  1. La información esencial. Toda la información sobre el pez capturado (medidas y todas las preguntas que respondan a quién, qué, cuándo, cómo, etc.) para garantizar que sea una captura legal.
  2. Trazabilidad completa de la cadena de producción. Para seguir toda la cadena, desde el mar hasta la mesa.
  3. Seguimiento efectivo de la transformación del producto. Dónde y cómo se transformó el producto, en el caso de que se haya transformado, para verificar la legalidad y la sostenibilidad.
  4. Información digital y formatos de datos estandarizados. Datos electrónicos, etiquetado adecuado y seguimiento a través de formatos de datos estandarizados.
  5. Verificación. Se debe proporcionar información para que el gobierno o las partes externas puedan verificar y evaluar el pescado.
  6. Transparencia y acceso público a la información. El sistema debe ser transparente para que todo el mundo pueda tomar decisiones conscientes basadas en la información de la cadena de suministro.

¿ES LA TRAZABILIDAD DE LOS PECES REALMENTE ASÍ DE SIMPLE?

En teoría, rastrear un pez parece fácil, pero en la práctica se vuelve un poco más complicado. Implica muchas pegatinas informativas y hacer un seguimiento de que estas pegatinas casan con el pez correcto y la verificación.

Cuando el pez se saca del océano, se etiqueta con una pegatina que describe su especie y peso, quién lo sacó, la fecha, el grado y el precio. Esta etiqueta codificada permanecerá con los peces durante el proceso de transformación. Una vez que el pescado (entero o en trozos) está listo para ser envasado al vacío, recibe una nueva etiqueta.2 Algunas subastas de pescado incluso tienen códigos de barras de seguimiento para las cajas de pescado.

Estas etiquetas tienen números o códigos de barras que se pueden leer para obtener información sobre la trazabilidad de los peces. Esta información también se registra en un sistema electrónico, por lo que se puede acceder fácilmente a él. Para ser claros, estas etiquetas realmente se denominan identificadores. El pescado fresco recibe una identificación de materia prima (RM-ID), y cuando el pescado se transforma en un producto y se envía a restaurantes o mercados, se etiquetará con una identificación de producto terminado (FG-ID).2

Durante todo el proceso, los pescadores llevan un libro de registro con toda la información mencionada anteriormente. A esta información también pueden acceder partes externas, como organizaciones gubernamentales. Esto les permite controlar si el pescado fue capturado legalmente, pero también la verificación de terceros.2

Un problema con este sistema de trazabilidad es que solo rastrea los peces que llegan a los consumidores. Por lo tanto, los peces capturados pero no utilizados, serán arrojados al mar sin ningún seguimiento. Es por tanto muy difícil medir cuánto pescado se captura realmente cada año.2

EL FRAUDE DEL MARISCO

Un problema en todo el mundo es el fraude en las etiquetas de mariscos, lo que significa que lo que el consumidor desea comprar probablemente es distinto de lo que finalmente obtiene. El pescado a menudo se etiqueta incorrectamente a propósito, como una especie concreta que en ese momento no estaba disponible o no se encontraba en ningún lado. Para satisfacer las demandas de los consumidores, se utiliza un pez diferente, que sustituye a la especie demandada. A menudo se hace para aumentar las ganancias.3

Para combatir este fraude, la verificación por parte de terceros es importante. Certifican que el pescado que se extrae del océano es el mismo que termina en nuestra mesa. Este sistema transparente también nos permite que las personas se hagan responsables si algo sale mal, porque se registra cada paso del proceso y también garantiza la seguridad alimentaria.3

Así que no pierdas de vista a esas agencias de verificación para saber qué pescado has comprado realmente.

¿Crees que este proceso es suficiente para garantizar una pesca sostenible? Deja tus comentarios a continuación.

Abr 09, 2019 Marie Lödige Por Marie Lödige Mis artículos