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Abr 09, 2019 Marie Lödige Por Marie Lödige Mis artículos

Rastrea tus alimentos desde su fuente de origen

¿Alguna vez te has preguntado de dónde viene tu comida o dónde ha estado antes de llegar hasta tu plato?

Sería interesante saber si tu comida proviene de lugares en los que nunca has estado o si viene de tu agricultor favorito a la vuelta de la esquina.

Bueno, este concepto de rastrear el seguimiento de tus alimentos y obtener toda la información relevante se llama "trazabilidad".

¿QUÉ ES LA TRAZABILIDAD?

De acuerdo a la Real Academia Española, el concepto de trazabilidad se define como la posibilidad de identificar el origen y las diferentes etapas de un proceso de producción y distribución de bienes de consumo.1

Básicamente, la trazabilidad significa que podemos ver el historial de un producto, rastreándolo desde donde se produjo, hasta la tienda que lo vendió. Podemos rastrear toda la cadena de suministro.2

Pero la trazabilidad debe gestionarse adecuadamente para garantizar la calidad de un producto. Es especialmente importante cuando se considera la gestión de la cadena de suministro: cuando las tiendas retiran productos, pueden averiguar de dónde proviene el producto, quién estuvo involucrado en la producción y qué ingredientes se usaron.

¿SABES DE DÓNDE VIENE TU COMIDA?

Para un producto alimenticio, la trazabilidad (si se gestiona adecuadamente) permitiría a los proveedores y consumidores identificar la granja, ver qué materiales se usaron de entrada, la ubicación específica y, básicamente, el historial de vida de un producto. Es comparable al sistema de correos, o cuando obtienes el número de seguimiento para ver dónde está tu paquete y dónde ha estado.

Un ejemplo para rastrear un producto agrícola serían los códigos numéricos estampados en los huevos. Este código numérico proporciona información sobre la granja, dónde se encuentra, la fecha de producción, si es orgánica o no; y, en caso de que el huevo esté en malas condiciones, se podría rastrear su origen. Por supuesto, este sistema no es perfecto, ya que no puede identificar información más detallada (por ejemplo, qué le dieron de comer al pollo, qué edad tiene, etc.), pero es un comienzo.3,4

¿CÓMO SE RASTREA TU COMIDA?

Los sistemas de trazabilidad y la gestión de la cadena de suministro contribuyen a la seguridad alimentaria porque aportan al producto transparencia, ofreciendo información sobre cómo y dónde se produjo. El sistema de trazabilidad para la agricultura y la alimentación depende de seis elementos individuales:3

  1. Trazabilidad del producto: la ubicación del producto durante el proceso de producción.
  2. Trazabilidad del proceso en sí: ¿Cómo se produjo? ¿Cómo se transformó y qué se utilizó para su transformación?
  3. Trazabilidad de entrada: ¿Qué materiales se utilizaron para cultivarlo (por ejemplo, fertilizantes y piensos)?
  4. Trazabilidad genética
  5. Enfermedades y plagas que podrían estar vinculadas al producto.
  6. Normas de medición: por ejemplo, pruebas de calidad.

Sí, lleva mucho trabajo rastrear solo un producto, pero, al final, esto nos asegura que sepamos exactamente qué hay en nuestros productos. Ofrece a los consumidores más poder sobre lo que compran y por qué lo compran. Y, si algo sucede, podemos determinar de inmediato qué salió mal y dónde.

Cuando se trata de nuevas tecnologías, como los OMG en el mercado y los productos procedentes a partir de ellos, da cierta tranquilidad poder saber que cada detalle pueda ser rastreado y evaluado.

Pero la trazabilidad no es solo un concepto para los productos alimenticios, también lo es para cualquier otro producto en el mercado, desde una taza de café, hasta productos electrónicos.

¿QUÉ HACE QUE UN PRODUCTO PUEDA SER RASTREADO?

Para realizar un seguimiento del historial del producto es muy importante utilizar algún tipo de técnica de identificación del producto. Estos datos de seguimiento a menudo se transfieren al código de barras de un producto. Con alimentos o animales de ganado, la forma más común es adhiriendo una etiqueta al producto o a la oreja de los animales.

Pero este proceso de identificación se está modernizando con la identificación electrónica. El chip o las etiquetas que se encuentran en la oreja de los animales o adheridas a las cajas de transporte del producto procesado, se pueden leer con un escáner. Los datos también se almacenan en una biblioteca o base de datos en línea.3,4

Las tecnologías utilizadas para el cultivo de la materia prima en las granjas, también contribuyen a la trazabilidad de un producto. Si usan un sistema GPS y un sistema de observación ambiental para realizar una agricultura más específica del sitio, los datos de esas tecnologías pueden ayudar a dar una idea de la ubicación y las condiciones de crecimiento.

LA LEGISLACIÓN DETRÁS DE LA TRAZABILIDAD DE UN PRODUCTO

En 2002, la Unión Europea aprobó una ley (la Ley General de Alimentos) que hace cumplir la trazabilidad. Todas las empresas de alimentos y piensos deben tener un sistema de trazabilidad que registre al proveedor, al cliente, qué tipo de producto se entregó y cuándo. Si es posible, también necesitan registrar la cantidad y la calidad. Algunos sectores requieren registros más detallados.

Esta información es necesaria para el comercio dentro de la UE, o para los productos que ingresan al mercado y los productos que viajan a través de la UE. Se almacenan en un sistema llamado TRACES. Este proceso simplifica el papeleo, salva árboles y todos pueden tener acceso a él.4

Deja tus comentarios a continuación y cuéntanos qué opinas sobre la trazabilidad de los alimentos y productos. Y si quieres conocer el proceso de trazabilidad del pescado, haz clic aquí.

Abr 09, 2019 Marie Lödige Por Marie Lödige Mis artículos