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Las nueces de Brasil | El coste de producción
Sept 20, 2019 Molly Melvin Por Molly Melvin Mis artículos

Las nueces de Brasil | El coste de producción

Si has visto los incendios catastróficos en la selva Amazónica, como yo, probablemente estés preocupado por el estado de nuestros problemas medioambientales. Pero, no todo está tan mal. Sigue leyendo para descubrir cómo la diversificación de la producción de nueces de Brasil podría mantener a las comunidades locales, conservar los bosques y mitigar el cambio climático.

¿DÓNDE SE PRODUCEN LAS NUECES DE BRASIL?

Casi todas las nueces de Brasil que se consumen en el mundo han sido exportadas desde tres países de América del Sur: Brasil, Bolivia y Perú. Las nueces de Brasil rara vez se obtienen de otros lugares; esto es en gran parte porque casi todas las nueces de Brasil se obtienen exclusivamente de árboles silvestres nativos de la cuenca del Amazonas.1 Con un árbol tan bien adaptado al ecosistema de la selva tropical, es casi prácticamente imposible cultivar nueces de Brasil en plantaciones artificiales (más información sobre el tema en “El impacto de la deforestación en las nueces de Brasil”). Debido a esto, las nueces se recolectan en las reservas silvestres para después ser transportadas a plantas urbanas, donde se procesan y se envían al resto del mundo (más información al respecto en “Cultivo de las nueces de Brasil”).

MANTENIENDO A LAS COMUNIDADES

El monopolio de la nuez de Brasil es muy beneficioso para las personas que la producen. En esta región de triple frontera, la recolección de nueces se ha convertido en un recurso financiero muy importante. Actualmente, la industria sustenta a miles de familias rurales e indígenas, además de generar millones de dólares en exportaciones anuales.2 En 2015, Bolivia exportó más de 20 000 toneladas de nueces, lo cual se traduce en 192 millones de dólares de ganancias para la economía nacional.3

MISMOS BOSQUES, DIFERENTES USOS

Si bien el bosque que se extiende por estos tres países es muy similar, la forma en la que las comunidades utilizan los recursos naturales del bosque puede variar drásticamente, lo que afecta a la escala de producción de nueces en cada país. Un ejemplo sorprendente de esto es que el primer productor de nueces es en realidad Bolivia, no Brasil. Desde 2013, Bolivia ha representado el 53 % de la oferta mundial, con Brasil justo detrás con el 42 % y el 6 % restante procedente de Perú.2

Una razón clave de este contraste en el uso de la tierra es la disponibilidad de diferentes medios de sustento económico en cada región. En áreas donde los medios de vida locales no están dominados por otras actividades económicas, como la agricultura y la industria maderera, es probable que más personas dependan de la producción de nueces de Brasil para vivir, como es el caso del norte de Bolivia. En ese lugar, la recolección de nueces de Brasil es una de las principales actividades económicas del país, la cual mantiene a más del 50 % de la población local y representa el 45 % de las exportaciones forestales de Bolivia.4 Sin embargo, al cruzar la frontera hacia Brasil, la recolección de nueces constituye solo un componente más de una gran variedad de actividades económicas, con la ganadería y la agricultura ocupando un lugar destacado como pilares económicos.5

IMPACTO AMBIENTAL SOBRE LOS BOSQUES

La cosecha de nueces de Brasil es en realidad un sistema relativamente sostenible, tal y como lo explica Pieter Zuidema, profesor de ecología y gestión forestal de WUR (Wageningen University & Research): “El impacto ambiental directo de la recolección de nueces en los bosques amazónicos es muy pequeño”. De hecho, la industria incluso ha sido citada como "el pilar para la conservación de la Amazonía", ya que proporciona un valor económico crucial a los bosques e impide la conversión de tierras forestales en tierras de pastoreo para ganado y en tierras de cultivo.2

Desafortunadamente, este sistema sostenible está siendo amenazado. La nuez de Brasil no es el único producto que se obtiene de estos bosques y, si bien sigue siendo una exportación importante, la cosecha solo se lleva a cabo tres meses al año, entre enero y marzo. Esto significa que, fuera de los meses de recolección, los trabajadores se ven obligados a buscar medios de vida alternativos para complementar su salario. La industria maderera, la agricultura de tala y quema, la minería, la ganadería y la caza, son actividades comunes entre los trabajadores, y todas ellas, contribuyen a la deforestación. De hecho, la principal amenaza para los bosques amazónicos es, por mucho, la ganadería, la cual representa casi el 80 % de la deforestación.6 Esta deforestación se ha relacionado con el problema actual de incendios forestales catastróficos, los cuales arrasan con millones de hectáreas de terreno en la selva Amazónica. No todos estos incendios son por causas naturales; la gran mayoría han sido provocados por ganaderos y madereros para despejar el camino y, así, tener más pastos para el ganado.7

Siendo la industria ganadera una de las más dominantes, muchos trabajadores están dejando atrás la recolección de nueces por el atractivo de otras formas de ganarse la vida más viables. La respuesta parece estar en la ampliación de la demanda de consumidores de nueces de Brasil. Esto aseguraría que los recolectores obtuvieran un salario igual, o mejor, por las cosechas, disminuyendo así la tentación de recurrir a la ganadería o a la agricultura.

AÑADIENDO VALOR A LAS NUECES DE BRASIL 

Aumentar el atractivo económico de la cosecha de nueces de Brasil y disminuir, por otro lado, el atractivo de los medios de sustento económico que dañan al bosque, parece ser una pieza fundamental en la conservación; además, lo anterior será clave para prevenir la irreversibilidad del calentamiento global. Una manera de fomentar la cosecha de nueces es dándole un valor añadido al producto procesándolo de diferentes maneras, como menciona Manuel Guariguata, Científico Principal de CIFOR en ecología y gestión de bosques tropicales; “la clave está en diversificar lo que se produce en estos bosques, trabajando con el sector privado y las ONG para dar un valor añadido al producto”. Esto podría ayudar a las comunidades a beneficiarse aún más de las cosechas durante todo el año, reduciendo su necesidad de recurrir a medios de sustento económico que impliquen la tala forestal. 

Aparte de comercializarse como producto crudo, las nueces de Brasil se pueden vender de varias maneras, lo que a menudo genera más ganancias para los recolectores que la venta del producto crudo. Los aceites de nuez de Brasil se pueden utilizar en una variedad de cosméticos, lubricantes para máquinas y materiales de pintura. La dura cáscara de este fruto incluso se ha utilizado como combustible para generar electricidad en las ciudades locales, como material abrasivo para pulir metales y cerámica, o para hacer tallas y joyería.8 Otras actividades de bajo impacto, como el ecoturismo, pueden impulsar los ingresos de los recolectores al tiempo que incentivan el sustento económico dentro de la industria de la nuez. Educar a los consumidores a través del ecoturismo también puede ayudar a que los consumidores aprecien más el proceso de producción y la importancia de un hábitat forestal sano. 

EN RESUMEN

Entonces, ¿de qué maneras se puede promover la industria de las nueces de Brasil? 

1. Ampliar la gama de productos en torno a las nueces del Brasil.

2. Estabilizar la demanda y los precios internacionales.

3. Hacer que el consumidor sea consciente de las características que tiene la nuez como “superalimento”.

4. Incrementar la publicidad de las nueces de Brasil como medio para la conservación de las selvas tropicales.

5. Aumentar la publicidad sobre la certificación orgánica y sostenible que tiene esta industria.  

Básicamente, mientras el bosque se mantenga sano y se maneje bien, no hay ninguna razón por la cual la cosecha de nueces no pueda ser rentable y sostenible.

¿Crees que las ventas de nueces de Brasil aumentarían si más consumidores conocieran el papel de la nuez de Brasil en la conservación del Amazonas? Deja tus comentarios a continuación.

Sept 20, 2019 Molly Melvin Por Molly Melvin Mis artículos
 

Referencias

  1. Mori (1992) “The Brazil Nut Industry -- Past, Present and Future”. Accessed 26th August 2019.
  2. Guariguata, Cronkleton, Duchelle & Zuidema (2017) “Revisiting The ‘Cornerstone of Amazonian Conservation’: A Socioecological Assessment of Brazil Nut Exploitation. Accessed 28th August 2019..
  3. Velez (2016) “Does the Brazil nut business work in Bolivia?”. Accessed 28th August 2019.
  4. The Brazil Nut Story: Sustaining the Amazon, “History and Industry”. Accessed 28th August 2019.
  5. Zia, Hansen, Hjort & Valdes (2019) “Brazil Once Again Becomes the World’s Largest Beef Exporter”. Accessed 29th August 2019.
  6. Yale School of Forestry and Environmental Studies (2019) “Cattle Ranching in the Amazon Region”. Accessed on 1st September.
  7. Mackintosh (2019) “The Amazon is Burning Because the World Eats so Much Meat”. Accessed August 29th 2019 .
  8. Shanley, Pierce, Laird & Guillen (2002) “Tapping the Green Market: Certification and Management of Non-timber Forest Products”. Accessed on 1st September.